¿Tengo lipedema? Cómo reconocer los síntomas

Muchas mujeres viven durante años con las piernas pesadas y doloridas sin saber qué les causa esas molestias. Han probado dietas para adelgazar y han intensificado el ejercicio, pero sus piernas no mejoran. La causa puede ser el lipedema: una enfermedad crónica muy infradiagnosticada que, según estudios internacionales, puede afectar hasta a una de cada nueve mujeres adultas.

Revisión técnica: Este artículo ha sido revisado por ILeana R. Standal, cirujana plástica responsable de TBL Medical.

¿Qué es el lipedema?

El lipedema es una enfermedad crónica y progresiva del tejido adiposo, en la que las células grasas crecen de forma anómala y se acumula líquido en el tejido subcutáneo. Se trata de una afección de origen hormonal que afecta casi exclusivamente a las mujeres. Suele aparecer en momentos de cambios hormonales —la pubertad, el embarazo o la menopausia— y tiende a agravarse con el tiempo.

Una característica fundamental del lipedema es que la acumulación de grasa no responde a los cambios en la dieta ni al ejercicio físico. Muchas pacientes tienen la parte superior del cuerpo delgada, pero presentan un aumento considerable de grasa desde las caderas hacia abajo. Es precisamente este desequilibrio uno de los principales signos diagnósticos.

En TBL Medical, en Bergen, atendemos con frecuencia a pacientes que han pasado muchos años sin un diagnóstico correcto y, por lo tanto, sin recibir la ayuda adecuada.

Los síntomas principales del lipedema

Desproporción entre la parte superior e inferior del cuerpo

El signo más característico es una notable disparidad entre la parte superior y la inferior del cuerpo. El paciente suele tener la parte superior del cuerpo normal o delgada, mientras que los muslos, las caderas y las pantorrillas son considerablemente más grandes. La acumulación de grasa es simétrica: afecta por igual a ambas piernas.

Dolor y sensibilidad al tacto

A diferencia de la obesidad común, la grasa del lipedema es dolorosa. Una investigación publicada en Clinical Obesity confirma que el dolor a la presión es uno de los rasgos diagnósticos más destacados. Muchas personas experimentan sensibilidad incluso con un ligero roce en los muslos y las pantorrillas, y la intensidad del dolor no siempre guarda relación con el tamaño de las acumulaciones de grasa.

Sensación de pesadez que va aumentando a lo largo del día

Es muy habitual sentir una sensación persistente de pesadez en las extremidades inferiores. Las investigaciones demuestran que los síntomas —entre ellos, la sensación de tirantez y presión— suelen empeorar a lo largo del día y cuando hace calor. Este patrón es clínicamente relevante y distingue el lipedema de otras afecciones en las que la hinchazón es constante.

Mayor tendencia a los hematomas

Las personas con lipedema se hacen moratones con facilidad, incluso con una presión mínima. Esto se debe a que el tejido vascular del tejido adiposo afectado es más vulnerable de lo normal. Un estudio prospectivo de cohortes publicado en PubMed (2022) reveló que la mayor tendencia a los moratones es uno de los hallazgos clínicos más frecuentes en el lipedema.

Grasa que no desaparece al hacer dieta

Esta es una de las características clínicas más importantes: las piernas permanecen inalteradas incluso tras una pérdida de peso considerable. Las pacientes pueden adelgazar la parte superior del cuerpo, mientras que las extremidades inferiores no responden. En algunos casos, el lipedema se detecta precisamente tras una cirugía bariátrica, cuando se hace evidente un patrón de distribución de la grasa anormal y persistente tras una gran pérdida de peso.

Signo del puño en el tobillo

Un hallazgo clínico característico es una transición clara entre el tejido adiposo afectado y el normal a la altura del tobillo. Las manos y los pies no se ven afectados, mientras que las piernas por encima de ellos sí lo están. Esta transición se denomina «signo del manguito» y constituye un criterio diagnóstico fundamental descrito de forma sistemática en la literatura clínica internacional.

Textura nodular y granulosa bajo la piel

Al palparlo clínicamente, el tejido adiposo del lipedema se nota granuloso o nodular —descrito en la literatura internacional como una textura similar a «granos de arena» o «frijoles en una bolsa». Esto se diferencia claramente del tejido adiposo normal y constituye un hallazgo importante durante la exploración.

Lipedema u obesidad: ¿cuál es la diferencia?

El lipedema se confunde a menudo con la obesidad, sobre todo en las primeras etapas. Las investigaciones demuestran que el diagnóstico erróneo es la norma y no la excepción, y que muchas pacientes esperan años antes de recibir el diagnóstico correcto. Las diferencias más importantes:

  • Distribución de la grasa: el lipedema es simétrico y afecta principalmente a la parte inferior del cuerpo; la obesidad es generalizada
  • Manos y pies: a salvo en caso de lipedema, pueden verse afectados en caso de obesidad
  • Respuesta a la pérdida de peso: sin efecto sobre la grasa del lipedema — reducción uniforme en casos de obesidad
  • Dolor al tacto: característico del lipedema; no suele darse en la obesidad
  • Tendencia a los hematomas: mayor en el lipedema — normal en la obesidad
  • Inicio: Típico en los cambios hormonales asociados al lipedema; variable en la obesidad

Es importante destacar que el lipedema y la obesidad pueden darse al mismo tiempo. El sobrepeso agrava el lipedema, pero no es la causa del mismo.

¿Cuándo debes acudir a un especialista?

Deberías plantearte acudir a un especialista si te identificas con varios de los siguientes puntos:

  • Las piernas me han quedado desproporcionadamente grandes desde la pubertad, un embarazo o la menopausia
  • Sientes dolor o molestias en los muslos y las pantorrillas sin motivo aparente
  • Las piernas siguen siendo grandes a pesar de la pérdida de peso
  • Te salen moratones con facilidad en los muslos y las pantorrillas
  • Los síntomas empeoran a lo largo del día o cuando hace calor
  • Otras mujeres de la familia padecen molestias similares

El lipedema es un diagnóstico clínico; no existe ningún análisis de sangre ni prueba sencilla que confirme la afección. El diagnóstico se establece basándose en el historial médico y la exploración clínica, una vez descartadas otras afecciones.

Así se realiza el diagnóstico en TBL Medical

El proceso comienza con una consulta con la Dra. Ileana Rodríguez Standal, la primera y, por el momento, única cirujana plástica de Noruega certificada como experta clínica en lipedema por la WAL Academy, y cirujana de referencia nacional para la técnica WAL.

Durante la consulta se evalúa:

  • La simetría y las características de la distribución de la grasa
  • Patrones de dolor y tendencia a los hematomas
  • Si las manos y los pies están afectados
  • Antecedentes familiares y evolución de la enfermedad

En los casos en los que existe incertidumbre diagnóstica, se recurre a técnicas de diagnóstico por imagen, como la ecografía, para diferenciar el lipedema de afecciones relacionadas, como el linfedema y el lipo-linfedema.

¿Qué ocurre si no se trata el lipedema?

El lipedema es una afección progresiva. Si no se toman medidas, las acumulaciones de grasa tienden a aumentar con el tiempo, el dolor se intensifica y, a la larga, el sistema linfático puede verse afectado, lo que da lugar al lipo-linfedema, que es más complejo de tratar.

Las investigaciones internacionales subrayan que el diagnóstico y la intervención tempranos producen resultados terapéuticos significativamente mejores. Las medidas conservadoras, como la terapia de compresión y la fisioterapia, pueden aliviar los síntomas. El tratamiento quirúrgico con el método WAL (liposucción asistida por agua) es, a día de hoy, el tratamiento con mayor evidencia documentada en cuanto a la reducción duradera de los síntomas y la calidad de vida.

Pida una consulta hoy mismo

¿Te identificas con los síntomas descritos en este artículo? Un diagnóstico precoz y correcto es el punto de partida para cualquier tratamiento posterior, y para muchos pacientes, el simple hecho de ponerle nombre a sus molestias ya supone un gran alivio.

Fuentes

  1. Buck DW, Herbst KL. Lipedema: una enfermedad relativamente común con ideas erróneas muy extendidas. Plast Reconstr Surg Glob Open. 2016;4(9):e1043. PMC
  2. Forner-Cordero I, et al. Lipedema: una visión general de sus manifestaciones clínicas, diagnóstico y tratamiento. Clin Obes. 2012;2:86–95. PubMed
  3. Bertsch T, et al. Lipedema: patogénesis, diagnóstico y opciones de tratamiento. Dtsch Arztebl Int. 2020;117:396–403. PMC
  4. Forner-Cordero I, et al. Prevalencia de manifestaciones clínicas y alteraciones ortopédicas en pacientes con lipedema: un estudio prospectivo de cohortes. PubMed. 2022. PubMed
  5. Pérez M, et al. Lipedema: características clínicas, diagnóstico y tratamiento. PMC. 2025. PMC